Juventud Antoniana de Salta, un nombre que resuena con historia y pasión en el fútbol argentino. El 12 de septiembre de 1971, el club marcó un hito al convertirse en el primer equipo salteño en clasificar a un Torneo Nacional, abriendo un camino de logros y memorables enfrentamientos con los grandes del país.
El Ascenso a la Gloria: 1971, un Año Inolvidable
Años de esfuerzo y superación culminaron en ese histórico 1971. Tras superar obstáculos y frustraciones, Juventud Antoniana se impuso en el triangular final, venciendo a Gimnasia de Jujuy y a Sarmiento de Catamarca, desatando la euforia de una provincia entera. La caravana de hinchas que viajó a Catamarca para alentar al equipo es un recuerdo imborrable en la memoria de los salteños.
Un Nacional para Recordar
En el Torneo Nacional, Juventud Antoniana no solo representó a Salta, sino que dejó huella. La goleada 6 a 1 a Gimnasia y Esgrima de La Plata y el golazo de chilena de José "Cacho" Luñiz en el Monumental ante River Plate, elegido como el mejor del año por la revista El Gráfico, son momentos que quedaron grabados en la historia del club y del fútbol argentino.
Presente en el Torneo Federal A
Actualmente, Juventud Antoniana continúa su camino en el Torneo Federal A, buscando el ansiado ascenso a la segunda categoría del fútbol argentino. En la quinta fecha de la Zona B, el equipo salteño recibió a San Martín de Formosa en su estadio, el Fray Honorato Pistoia. El encuentro, arbitrado por Maximiliano Manduca, Mariano González y Maximiliano Moya, fue un desafío importante para ambos equipos en su lucha por alcanzar los puestos de vanguardia.
El Legado de Juventud Antoniana
Más allá de los resultados deportivos, Juventud Antoniana representa un símbolo de identidad y orgullo para la provincia de Salta. Su historia y su legado inspiran a nuevas generaciones de futbolistas y aficionados, manteniendo viva la llama de la pasión por el fútbol en la región.
- Historia rica y llena de logros.
- Representación de la identidad salteña.
- Presente activo en el Torneo Federal A.