La salud del reportero gráfico Pablo Grillo, herido durante una represión en una manifestación, genera creciente preocupación. A casi seis meses del incidente, y tras siete cirugías en su cabeza, su familia ha expresado que su evolución neurológica no es la esperada.
Estado Actual de Salud
Según el último parte médico, los profesionales manejan la hipótesis de que la válvula que controla el líquido cefalorraquídeo (LCR) podría no estar funcionando correctamente. Se planea una intervención para cerrar la válvula manualmente a través de una pequeña incisión. A pesar de las dificultades, la familia asegura que Pablo “continúa luchando, está con fuerzas”.
Antecedentes del Caso
El incidente que dejó a Grillo en estado delicado ocurrió durante una represión ordenada por la entonces ministra Patricia Bullrich, donde el fotoperiodista fue alcanzado por un cartucho de gas lacrimógeno que impactó directamente en su cabeza. La causa judicial sigue su curso, con la indagatoria del gendarme Héctor Jesús Guerrero, autor del disparo, programada ante la jueza federal María Servini.
Intervenciones Anteriores
Grillo fue sometido a una séptima operación a mediados de agosto, donde se le colocaron placas en ambos hemisferios. Inicialmente, se informó que la operación había resultado exitosa y que se esperaba una mejoría neurológica gracias a la restauración de la anatomía craneal y el ajuste del sistema de drenaje de líquido. Sin embargo, la evolución no ha sido la esperada, lo que ha llevado a la nueva intervención planificada.
La Causa Judicial
La jueza María Servini tiene a su cargo la investigación del hecho y citó a indagatoria a Héctor Jesús Guerrero, el gendarme que le disparó a Grillo, para una audiencia. La familia y colegas de Grillo esperan que la investigación avance y se esclarezcan los hechos que llevaron a su grave estado de salud.