El término Blue Monday ha ganado popularidad como el "día más triste del año", pero su origen no es científico. Según fuentes de 2005, el concepto se desarrolló como una campaña publicitaria para promover viajes en el Reino Unido. El psicólogo británico Cliff Arnall creó una fórmula basada en variables como el clima, las deudas, el tiempo transcurrido desde Navidad y la motivación. Sin embargo, la comunidad científica ha cuestionado su validez desde el inicio.
El Blue Monday se refiere al tercer lunes de enero, que es considerado el día más triste del año. Su popularidad se debe a una estrategia de marketing que utilizó la fórmula de Arnall para crear un sentido de urgencia y promover productos como paquetes de viaje. La campaña se lanzó en 2005, cuando la empresa de viajes del Reino Unido quería aprovechar la temporada baja para promover escenarios de vacaciones en Europa.
El concepto de Blue Monday no tiene base científica. La comunidad académica ha señalado que el término es un fenómeno mediático que se ha vuelto popular en redes sociales y en los medios. En 2005, el psicólogo Cliff Arnall difundió una fórmula que combinaba variables como el clima, las deudas post fiestas, el tiempo transcurrido desde Navidad y el abandono de los propósitos de Año Nuevo. La ecuación, que fue utilizada para calcular una fecha específica, nunca fue validada por científicos.
El Blue Monday se ha vuelto un concepto que muchos trabajadores en Argentina enfrentan. Según el informe de WeWork y Michael Page, el 48% de los colaboradores en Latinoamérica trabaja en un esquema 100% presencial, lo que genera un aumento en la fatiga laboral. Este fenómeno laboral está vinculado a la falta de adaptación a las nuevas realidades, como la inteligencia artificial y el retorno progresivo a la presencialidad.
La fatiga laboral en Argentina ha alcanzado niveles históricos de bajos. Según datos recientes, el 48% de los trabajadores en Latinoamérica trabaja en un modelo presencial, lo que agravó la situación. Este dato refleja cómo las estructuras laborales tradicionales no se adaptan a los cambios tecnológicos y sociales actuales. La falta de flexibilidad y el exceso de presión en el trabajo han llevado a una mayor incidencia de burnout y boreout entre los empleados.
El concepto de Blue Monday ha sido utilizado por la industria para crear un sentido de urgencia y promover productos. Sin embargo, su origen es un ejemplo de cómo el marketing puede manipular conceptos para generar interés en un público específico. El término Blue Monday ha perdido su significado científico, pero sigue siendo un fenómeno cultural que se repite cada año.