El gobierno de Ortega y Murillo: una estrategia de 'puerta giratoria' ante la captura de Maduro

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua ha adoptado una estrategia de 'puerta giratoria' en respuesta a la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. Este movimiento, que incluye la excarcelación de 24 presos políticos y la detención de más de 60 personas en los días posteriores, ha sido denunciado por organismos de derechos humanos como una herramienta para ganar apoyo internacional y mantener el control sobre la población.

El 10 de enero de 2026, el gobierno nicareño anunció la liberación de 30 presos políticos, justificando el acto como un 'beneficio legal de convivencia familiar' para celebrar los 19 años de gobierno de Ortega. Sin embargo, este evento se produjo una semana después de la captura de Maduro en Venezuela, lo que sugiere una conexión directa con las acciones geopolíticas globales. Los organismos de derechos humanos, como el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, han identificado que 24 de los presos liberados son parte de un grupo de 30 que el régimen presentó como liberaciones legítimas.

La estrategia 'puerta giratoria' ha sido analizada por activistas y ex presas políticas como Dora María Téllez, quien describe el proceso como una 'abertura para que salgan unos y se abre otra puerta trasera por la que entran otros'. Según datos del Sistema Penitenciario, los presos liberados deben presentarse diariamente a una delegación policial y están prohibidos de usar redes sociales o dar declaraciones, lo que indica que las 'liberaciones' son efectivamente una forma de controlar la información y mantener el orden.

El contexto geopolítico es crucial en esta situación. La captura de Maduro por parte de Estados Unidos ha alterado el equilibrio del bloque bolivariano, que antes incluía a Cuba, Venezuela y Nicaragua. Ahora, el gobierno nicareño tiene que navegar entre la presión internacional y la necesidad de mantener su posición en el escenario regional. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha asegurado controlar los movimientos del gobierno venezolano, lo que podría tener implicaciones directas para Nicaragua.

Los organismos de derechos humanos reportan que, en los días posteriores a la liberación de los 30 presos, se han realizado más de 60 detenciones en todo el país, principalmente por actividades en redes sociales relacionadas con el movimiento de liberación de presos políticos. Esto indica una respuesta más agresiva del régimen a la presión internacional y a las redes sociales que promueven la libertad de expresión.

El análisis de este caso muestra una estrategia política compleja que combina el uso de liberaciones selectivas para ganar apoyo y la represión de opositores. La 'puerta giratoria' no solo refleja una manipulación de la narrativa, sino también una estrategia para mantener el control sobre la información y el movimiento de la población. Este fenómeno ha sido denunciado por activistas, ex presas políticas y organismos de derechos humanos como una herramienta para controlar la narrativa y evitar cualquier conflicto con el exterior.

En el contexto actual, la respuesta del gobierno nicareño a la captura de Maduro representa un momento crítico para la región. La estrategia de 'puerta giratoria' podría ser un indicador de una mayor tendencia hacia la represión y la manipulación de la información, lo que tiene implicaciones directas para la libertad de expresión y el derecho a la libertad.

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