Bomba ciclónica amenaza al sureste de Estados Unidos con nieve de 23 cm y vientos peligrosos

Un nuevo sistema meteorológico de gran alcance está preparado para impactar el sureste de Estados Unidos durante el viernes 30 de enero y el domingo 1 de febrero de 2026, generando acumulaciones de nieve que podrían alcanzar hasta 23 centímetros en regiones como Carolina del Norte, Carolina del Sur, Virginia y partes de Georgia. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), este fenómeno invernal representa una amenaza significativa para más de 38 millones de personas en las zonas alerta roja.

El sistema, originado en las Llanuras del Sur y desplazándose hacia el este, generará condiciones extremas con ráfagas de viento que podrían reducir la visibilidad a niveles peligrosos y temperaturas que se extenderán desde el sur de Minnesota hasta la península de Florida. Los pronósticos indican que la tormenta se intensificará al convertirse en un nor’easter en la costa atlántica, lo que incrementará el riesgo de interrupciones en servicios eléctricos y transporte.

Esta nueva ola de nieve no ocurre aislada: en los últimos días, la región ya ha enfrentado un evento previo que dejó al menos 85 fallecidos y más de 200.000 hogares sin electricidad. Las autoridades estatales han mantenido declaraciones de emergencia para enfrentar la situación, lo que indica la gravedad del fenómeno. El NWS ha detallado que el sistema comenzará a afectar la zona desde la noche del viernes 30 de enero, alcanzando su punto máximo el sábado 31 y el domingo 1 de febrero antes de desplazarse hacia el noreste.

Los efectos de la tormenta incluyen acumulaciones de nieve superiores a lo habitual, precipitaciones de hielo en áreas montañosas, y temperaturas extremadamente bajas en regiones como el noroeste de los Estados Unidos, donde se esperan lluvias que podrían transformarse en aguanieve. En el noroeste, especialmente en zonas costeras de Washington y Oregón, se prevé una precipitación cercana al punto de congelación, aumentando la probabilidad de caída de hielo en rutas altas y zonas montañosas.

El riesgo de hipotermia se vuelve crítico en estados como Mississippi y Tennessee, donde las temperaturas pueden caer por debajo de cero grados centígrados. Según datos recientes, el sistema meteorológico está relacionado con un evento previo que ya dejó más de un millón de cortes de energía y decenas de muertes por hipotermia y accidentes viales. Los expertos alertan que la combinación de nieve y frío extremo podría intensificar las complicaciones en el transporte, la infraestructura y la seguridad pública.

El gobierno federal y las autoridades locales están activando protocolos de emergencia para mitigar los impactos, incluyendo la distribución de recursos para calentar hogares y garantizar el suministro de energía. Los residentes en zonas afectadas deben seguir las instrucciones de las autoridades, especialmente en áreas donde se espera una visibilidad reducida y condiciones de hielo en rutas.

Compartir artículo