Cierre inesperado de colegio privado en Villa Real: más de 300 estudiantes sin escuela

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El pasado viernes, un colegio privado ubicado en Villa Real, en la Ciudad de Buenos Aires, decidió cerrar sus puertas sin previo aviso, dejando a más de 300 estudiantes sin saber dónde comenzarán sus clases. El hecho, ocurrido justo antes del inicio del nuevo ciclo lectivo, ha generado una crisis en la comunidad educativa local y ha puesto en manifiesto los riesgos de la falta de regulación en el ámbito educativo privado en Argentina.

Según informaciones obtenidas por el medio, los dueños del colegio 'Formar Futuro', ubicado en Simbrón 5490, notificaron a sus empleados y a las familias exclusivamente mediante un correo electrónico. El mensaje, enviado sin previo aviso, informó que el instituto cerraría sus dependencias, sin dar explicaciones sobre la razón ni proporcionar alternativas de continuidad educativa. Este acto, realizado a las 16:30 del jueves, dejó a más de 300 estudiantes en una situación de incertidumbre, con algunas familias ya comenzando a buscar otras opciones para la educación de sus hijos.

El Gobierno porteño ha confirmado que, como 'particulares damnificados', están iniciando 'todas las acciones legales contra los responsables del instituto' por la falta de comunicación previa y la violación de normativas educativas. Según fuentes del Departamento de Educación de la Ciudad, el colegio 'Formar Futuro' había recibido apoyo estatal, lo que indica una relación más estrecha con el sistema educativo público, lo que ha generado controversia sobre la regulación de las escuelas privadas en el país.

La situación ha generado un descontento generalizado en la comunidad educativa, especialmente en áreas donde las escuelas privadas son clave para el acceso a una educación de calidad. Los padres de familia, en muchos casos, dependen de estas instituciones para garantizar que sus hijos reciban una formación adecuada, y el cierre abrupto ha dejado a numerosos estudiantes en una situación de vulnerabilidad. Además, algunos alumnos, como el caso de un estudiante de 14 años, se han visto obligados a buscar alternativas en línea, lo que ha llevado a una mayor dependencia de las herramientas digitales para la educación.

En respuesta a este incidente, el gobierno de la Ciudad ha anunciado que está investigando el caso y que, en caso de confirmarse que el colegio tenía apoyo estatal, el estado podría tomar medidas para garantizar la continuidad educativa de los estudiantes. Además, se ha abierto un diálogo con el Consejo Nacional de Educación para establecer protocolos más claros y rigurosos para evitar futuros cierres abruptos.

Este caso refleja las tensiones entre el sistema educativo público y privado en Argentina, donde las escuelas privadas, aunque ofrecen una educación de calidad, a menudo operan en un marco regulatorio poco definido. Los responsables del colegio, en lugar de comunicar adecuadamente, han dejado a los estudiantes y familias en una situación de incertidumbre, lo que ha llevado a una crisis de continuidad educativa que afecta a más de 300 alumnos.

La falta de comunicación previa, además de la falta de

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