El río Guadalquivir ha alcanzado niveles preocupantes en la región de Córdoba, rozando los seis metros de altura durante el fin de semana. Según datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el caudal del río ha experimentado una crecida de cerca de tres metros desde el miércoles hasta el domingo, manteniéndose en un rango entre 5,9 y 5,4 metros. Este fenómeno ha generado alertas de inundación en varias zonas de la provincia, especialmente en áreas cercanas a ríos y zonas urbanas con infraestructura vulnerable.
El superamiento del nivel crítico de 2,5 metros de altura por el río Guadalquivir en Córdoba marca un punto clave en el ciclo hidrológico del año. Este nivel, conocido como el "nivel rojo", indica que el riesgo de inundaciones ha aumentado significativamente. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha activado alertas para múltiples municipios en la zona, recomendando medidas de prevención para evitar daños en viviendas, carreteras y estructuras críticas.
Los responsables del sistema de monitoreo en la región destacan que la crecida es causada por una combinación de factores climáticos y geográficos. La precipitación intensa derivada de la borrasca 'Marta' ha contribuido a la elevación del caudal, mientras que la topografía de la región, con su sistema de ríos que se despliegan en el valle del Guadalquivir, ha exacerbado el riesgo. En este contexto, el tiempo en Córdoba ha presentado condiciones meteorológicas adversas, con lluvias prolongadas y vientos que han aumentado la carga hídrica en el sistema.
En el ámbito local, el aeropuerto de Córdoba ha sido objeto de atención debido a la posibilidad de que las inundaciones afecten sus instalaciones. Según información de Diario Córdoba, se están realizando trabajos de limpieza en el aeropuerto para evitar cualquier interrupción en las operaciones. Estos trabajos, ejecutados por la autoridad aeropuerta (AENA), están comprometidos para garantizar la seguridad de las instalaciones y minimizar el impacto en los desplazamientos de pasajeros.
La situación en la región de Córdoba refleja las complejidades de la gestión hídrica en áreas con sistemas fluviales importantes. Los responsables de la administración regional indican que, aunque el riesgo ha sido mitigado en el corto plazo, la monitorización continuada es crítica para evitar consecuencias mayores. Además, los municipios cercanos a la cuenca del Guadalquivir están preparándose para posibles eventos similares en el futuro, con planes de emergencia específicos.