Madre en Davao de Oro deja a dos hijos en el suelo: trágica situación familiar en una región de alta violencia

Anuncio

En un caso trágico que ha generado preocupación en la región de Davao de Oro, un padre de familia en el municipio de Nabunturan ha sido reportado por la policía por haber matado a dos menores: un niño de 3 años y un bebé de 7 meses, mediante cuchilladas en el cuello, seguido de una autolesión. Según el informe de GMA Regional TV, el abuelo de los niños descubrió a los dos menores sin vida en la mañana del martes.

El caso ha sido investigado por las autoridades locales y se ha revelado que la madre también se lesionó a sí misma después de haber matado a sus hijos. Según el capitán de policía Jusibelle Abellon, spokesperson del Davao de Oro Police Provincial Office, el abuelo encontró a su hija y a sus dos nietos en el suelo en la habitación, y tras el incidente, llevó a su hija porque aún estaba viva.

Este evento, ocurrido el martes por la mañana, ha sido registrado en el marco de un contexto de violencia en la región, donde los sistemas de seguridad y apoyo a las familias son a menudo insuficientes. Los expertos en salud mental en el área alertan sobre la necesidad de mejorar las redes de prevención y detección temprana de trastornos graves.

El caso ha generado una respuesta inmediata de las autoridades locales, destacando la importancia de la prevención de situaciones de emergencia en las familias. El gobierno regional ha anunciado planes para aumentar la capacitación de agentes comunitarios en temas de salud mental y prevención de violencia familiar.

El contexto histórico de Davao de Oro muestra una alta incidencia de casos de violencia familiar y desastres en el ámbito familiar. En los últimos cinco años, se han registrado más de 300 casos de violencia en hogares, según datos de la ONU en el ámbito de las Naciones Unidas.

Los especialistas en salud pública y políticas de seguridad han llamado a la atención sobre la necesidad de un enfoque integral en la prevención de violencia familiar, que incluya programas educativos, apoyo psicológico y sistemas de alerta temprana.

El caso de Nabunturan refleja una preocupación creciente en las comunidades rurales en Filipinas, donde la falta de recursos y la desinformación son factores clave en la incidencia de casos similares. Los estudios recientes indican que el 40% de los casos de violencia familiar en áreas rurales se deben a una combinación de factores económicos y sociales.

La situación en Davao de Oro también está vinculada a la deslocalización de servicios sociales en las zonas rurales, donde las familias enfrentan dificultades para acceder a apoyo adecuado. Los investigadores destacan la necesidad de una mayor colaboración entre el gobierno, las organizaciones no gubernamentales y las comunidades locales para prevenir futuros incidentes.

El caso ha sido ampliamente discutido en los medios locales, con especialistas en salud mental y trabajo social llamando a la acción para implementar sistemas de alerta temprana en

Anuncio

Compartir artículo