Los lefebvristas rechazan propuesta del Vaticano y confirman que ordenarán obispos

Anuncio

El movimiento católico tradicionalista Los lefebvristas, formalmente conocido como La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ha rechazado una propuesta del Vaticano que busca regularizar la elección de obispos. Según fuentes dentro de la institución, este grupo ha confirmado que planea ordenar nuevos obispos sin el consentimiento previo de la Santa Sede. Este acto representa una ruptura directa con la estructura actual del sistema católico romano. El movimiento, que se ha posicionado como defensor de las tradiciones católicas desde el Concilio Vaticano II, ha justificado su decisión al argumentar que el Vaticano ha perdido la conexión con las prácticas históricas de la Iglesia.

El conflicto se desarrolla en un contexto de tensiones crecientes entre el Vaticano y grupos tradicionalesistas dentro de la Iglesia Católica. Según informes internos, la propuesta del Vaticano incluye mecanismos para garantizar que los obispos sean elegidos por una comisión de colegas, lo cual el grupo critica como una medida que no responde a las necesidades de la Iglesia. Los lefebvristas argumentan que la elección de obispos debe ser una decisión exclusiva de la Iglesia, sin intervención externa. Este hecho ha generado un desacuerdo significativo con el sistema actual, donde el Vaticano tiene un papel central en la selección de los obispos.

El grupo ha afirmado que su decisión no es una respuesta a una crítica específica, sino una reacción a una tendencia más amplia en la Iglesia: la pérdida de autenticidad en las prácticas litúrgicas. Los lefebvristas sostienen que la institución ha adoptado prácticas que están alejándose de sus raíces históricas, como la liturgia tradicional y el uso de la liturgia de la hora. Según un portavoz del grupo, "El Vaticano ha permitido que el tiempo pase sin que se respeten las tradiciones que se han mantenido por siglos".

El movimiento ha sido ampliamente observado en América Latina, donde ha ganado apoyo en países como Argentina, Brasil y México. La presencia de estos grupos en regiones con una fuerte tradición católica ha sido clave para su expansión. En este sentido, el rechazo del Vaticano por parte de los lefebvristas podría tener implicaciones significativas en la estructura política y religiosa de la región. Los expertos en estudios religiosos destacan que este caso representa un ejemplo de cómo las tensiones internas dentro de la Iglesia Católica pueden influir en las decisiones de la Santa Sede.

El contexto histórico es importante para entender el desacuerdo. El grupo se originó en el movimiento tradicionalista que surgió después del Concilio Vaticano II, que introdujo cambios significativos en la liturgia y la estructura de la Iglesia. Este cambio ha sido objeto de crítica por parte de muchos tradicionalistas, quienes ven en el Concilio Vaticano II una ruptura con las prácticas anteriores. Los lefebvristas argumentan que el Vaticano ha sido incapaz de mantener las prácticas tradicionales, lo cual ha llevado a su decisión de

Anuncio

Compartir artículo