La reciente resolución de la Corte Suprema a favor de las herederas de Beatriz Salomón, reconociendo la violencia a su intimidad sufrida por la actriz a raíz de una cámara oculta emitida hace 21 años, ha reabierto heridas y generado controversia. Jorge Rial, uno de los señalados por la justicia, ofreció su versión de los hechos en el programa LAM, desatando una ola de reacciones en redes sociales.
Rial afirmó que el asunto estaba cerrado tras un resarcimiento económico en su momento, aunque respeta la decisión judicial. Sin embargo, enfatizó que él y Luis Ventura no fueron los autores de la cámara oculta, sino Mario Pergolini, junto con Tognetti y Lewin. Según Rial, Pergolini, al ser considerado "más cool", no recibe la misma crítica que él y Ventura.
El periodista también relató que Beatriz Salomón presenció en vivo la emisión de Punto.Doc antes de la cámara oculta, e incluso él le sugirió retirarse si se sentía nerviosa, pero ella optó por quedarse y responder. Rial añadió que intentó mediar para que Salomón recibiera una compensación económica, pero Ana Rosenfeld, abogada de la actriz en ese momento, desaconsejó la oferta.
Laura Ubfal, presente en LAM, corroboró que Beatriz Salomón creía que su visita a Intrusos se debía a un problema de habilitación del consultorio de su entonces marido, Alberto Ferriols, y se sorprendió al verse involucrada en la cámara oculta.
Pergolini y el recuerdo del daño a Salomón
Paralelamente, Mario Pergolini relató un conflicto pasado con Marcela Tauro, panelista de Intrusos, quien aprovechó la oportunidad para recordarle el daño causado a Beatriz Salomón. Este cruce pone de manifiesto la persistencia del impacto de la cámara oculta en la vida de la actriz, incluso después de su fallecimiento.
Impacto en la familia
La situación legal y mediática ha tenido un impacto significativo en las hijas de Beatriz Salomón, quienes han luchado por obtener justicia en nombre de su madre. La resolución de la Corte Suprema representa un avance importante en este proceso, aunque la controversia generada por las declaraciones de Rial y el recuerdo del rol de Pergolini continúan generando debate y reflexión sobre los límites de la libertad de expresión y el respeto a la intimidad.