Una jornada de protestas y represión se vivió este miércoles en Buenos Aires, donde jubilados, trabajadores y estudiantes se manifestaron contra las políticas del gobierno de Javier Milei. La protesta, centrada en el rechazo al veto presidencial de la ley que aumentaba las pensiones, terminó con incidentes y denuncias de represión policial contra manifestantes y periodistas.
Violencia Policial Contra la Prensa
Varios periodistas que cubrían la marcha denunciaron haber sido agredidos por las fuerzas de seguridad. Rodrigo Abd, reconocido fotoperiodista ganador del premio Pulitzer, relató haber sido impactado por un camión hidrante mientras documentaba la protesta. "Me pegó el chorro en la cabeza y me tiró al piso", declaró Abd, evidenciando la violencia indiscriminada ejercida por la policía.
Lula González, periodista de El Destape, también denunció la represión sufrida, señalando que los efectivos policiales utilizaron gas lacrimógeno y camiones hidrantes contra los trabajadores de prensa. "La intención es clara: infundir miedo y silenciar", afirmó González, resaltando la preocupación por la libertad de prensa y el derecho a informar.
Jubilados en Lucha por sus Derechos
La marcha de los jubilados se originó como respuesta al veto de Milei a la ley que buscaba aumentar las pensiones, consideradas insuficientes para cubrir las necesidades básicas. Jesús Fajardo, un jubilado de 67 años, expresó su hartazgo ante las políticas de ajuste del gobierno: "Venimos a pelear por un montón de derechos que nos ha sacado este Gobierno. Es un monstruo este Gobierno".
La situación de los jubilados en Argentina es crítica, con un alto porcentaje percibiendo la jubilación mínima, apenas suficiente para cubrir los gastos esenciales. María Rosa Ojeda, una jubilada de 69 años que fue rociada con gases en la cara y se desmayó durante la protesta, representa la vulnerabilidad de este sector de la población.
Repercusiones y Denuncias
Los incidentes durante la marcha de los jubilados generaron fuertes críticas y denuncias por el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía. Organizaciones de derechos humanos y sindicatos condenaron la represión y exigieron una investigación exhaustiva de los hechos. La situación plantea serias interrogantes sobre el respeto a la libertad de expresión y el derecho a la protesta en Argentina.