El descubrimiento de un ver marin para tratar quemados graves representa una revolución médica inédita. Según el Centro Hospitalario Universitario Vaudo (CHUV) en Lausanne, un gel derivado de la hemoglobina del ver marino Arenicola marina ha sido autorizado para usar en pacientes con quemaduras profundas. Este tratamiento, desarrollado en Francia, se basa en la molécula M101, que permite reoxidar y reparar tejidos dañados por incendios. Según datos de la OMS, alrededor de 11 millones de personas alrededor del mundo requieren cada año atención especializada por quemaduras graves.
El incidente ocurrió el 1er de enero de 2026 en el bar Le Constellation en el pueblo suizo de Crans-Montana, donde un accidente de fuga de gas provocó que 40 personas falleceran y 116 resultaran heridas graves. Entre las víctimas, 10 pacientes con quemaduras profundas aún se encuentran hospitalizados en el CHUV de Lausanne. Este número se refleja en la necesidad de un tratamiento innovador, ya que las quemaduras profundas destruyen la microcirculación cutánea y dificultan la regeneración de tejidos.
El gel usado en el tratamiento es un producto experimental que, según explican los expertos, tiene un potencial revolucionario. La molécula M101, extraída de la hemoglobina del ver marino Arenicola marina, permite reoxidar las áreas afectadas y promover la regeneración celular. Este descubrimiento, que se ha probado en pacientes en Francia, podría tener aplicaciones en todo el mundo, especialmente en casos de quemaduras severas que no responden a tratamientos tradicionales.
Según el informe del CHUV, el gel no es un remedio mágico, sino un avance científico que requiere estudios adicionales. Los médicos explican que el objetivo principal es mejorar la circulación sanguínea y facilitar la reconstrucción celular en pacientes que no pueden recibir cirugías de piel. En el caso de Thomas Janin, un paciente que participó en el estudio, su piel se regeneró significativamente después de aplicar el gel, lo que permitió evitar una cirugía de piel.
El tratamiento se desarrolló en colaboración con el Instituto de Investigación Médica de Francia y el CHUV en Lausanne. La molécula M101, originada en la hemoglobina del ver marino, es capaz de transportar oxígeno a las áreas afectadas, lo que es crucial para la regeneración de tejidos. Este enfoque innovador podría cambiar el panorama de los tratamientos para quemados graves en todo el mundo.